The sound of your breath.
martes, 29 de abril de 2014
Tú.
Muy pocas veces me paro a fijarme en tus defectos, en tus tonterías de niño cuando te pones estúpido y ni yo te aguanto. Pero sigo aquí. Porque, no voy a mentir, de mil momentos buenos, veinte son malos. Me haces feliz, muy feliz, y ojalá sea así por muchos meses más. Nunca, repito, nunca, vas a llegar a entender cómo te quiero. Te quiero aquí, a mi lado, en mi cama, con mi cabeza apoyada en tu pecho, haciendo el amor, comiendo palomitas, te quiero, donde sea, pero conmigo. Tú, yo, viendo Agallas El perro cobarde a la una de la mañana como niños pequeños -bueno, tú, yo sigo siendo una niña-. Son 9 meses, son 9 meses desde All These Things, desde nuestros tonteos, desde nuestra quedada a escondidas, desde todas esas tardes en la playa, son 9 meses desde ese perfecto e inolvidable 28 de julio del 2013. ¿Qué voy a decirte? ¿Que somos unos empalagosos, y que nos encanta? Sí. ¿Que te quiero? ¿Para qué voy a decírtelo? Si vas a decir "nah", como siempre, y aún así, me encanta repetírtelo. Me encantas tú viejuno, me encantas tú, tu cuerpo, cuando te pones en plan nene, cuando me haces el almuerzo a pesar de que no quiera, me encantas hasta cuando me dices algún mote que odio. Me encantaste, me engatusaste como sabías -porque fuiste tú el que me engatusó a mi- y no te falló. Ahora mírame, me levanto llorando si sueño que te pierdo, que esto se acaba. No, no puedo. No puedo sin ti. No puedo si se que con solo darme la mano me haces ser la persona mas segura de este mundo, no, de este universo. No puedo si se que si esto se acaba, se me va la vida contigo. Lo eres todo, ¿sabes? Nunca había esperado con tanta ansia una llamada tuya, para oírte, para saber que estas bien. Necesito saber de ti cada vez que te vas, necesito que me digas que me quieres y para siempre. Necesito saber que vas a estar aquí, conmigo, siempre que lo necesite. Vales millones, lo sabes, te lo he dicho miles de veces, y lo que no me creo aún es que estés conmigo, pero me encanta, y después de todo esto, no te voy a dejar ir nunca. Te amo Manolo, y créeme, que es verdad.
martes, 1 de octubre de 2013
Ni chocolate ni mierdas.
"O cuando yo tenía mi mano en tu espalda, acercándote y bajando a la cintura y al culo, con tu pierna en mi cintura, apretando fuerte y te besaba, o bajaba a tu cuello, hasta llegar abajo del ombligo..." Como me ponía que me acercara a él agarrándome del culo. O besándome el cuello. O las dos cosas a la vez. Joder. ¿Respeto? Si. Si él me respeta, pero yo a él no. Me importó una mierda tener 13 años. Y, joder. Sentía que me quedaba sin pulmones cada vez que bajaba su boca por mi barriga, cada vez que quería pararme, pero lo único que hacía era besarme mas fuerte. Joder. Si, respeto, el respeto me lo pasé por los huevos, mamá.
lunes, 9 de septiembre de 2013
Y una calada, y otra, y un beso, y otra.
¿Sabes? Despues de cada calada que le doy al cigarro me acuerdo de ti. De los besos que te pedía. De mis ganas impacientes de que dieras una calada más, solo una más, para darte ese beso en el cual se queda el sabor en mi boca. Y ahora fumo pensando en todas esas caladas que nos quedan por dar. Si. Los dos. Porque no quiero acabarme el paquete de Lucky Strike sin haberme fumado al menos un cigarro a medias contigo. Y tampoco quiero que sea el último que nos fumamos juntos. Quiero que sean muchos, aunque me enganche, total, también me he enganchado a ti. ¿La diferencia? Que si tu me dejas, me matarás, o más bien, viviré, pero sintiéndome muerta, y él me matará poco a poco. Puedes hacerme más daño tú, que el tabaco. Y es que tienes esa nicotina incrustada en cada beso que me das, que consigues tenerme enganchada como yonkie a la droga. Aun así, aun sabiendo que fumar mata, que tu puedes hacerme daño, aquí estoy. Fumando, queriéndote, y gustándome esta especie de ''tortura'' antes de mi muerte.
domingo, 21 de julio de 2013
Para cojones...¿los tuyos o los míos?
<<Por mis cojones -que no tengo- que él iba a darme un beso, por sus cojones que yo no iba a vacilarle diciendo que no tenía cojones. Al fin y al cabo salimos ganando los dos, por nuestros cojones.>>
Feel.
Supongo que soy una chica soñadora. Demasiado, quizá. Pero no es mi culpa querer tenerte cerca de mi, ¿no? No miento si digo que me encanta ese cuarto de hora antes de irte -ya que son los quince minutos que mas cerca tuya estoy-, aunque al día siguiente esté mal por el hecho de tener tu olor conmigo y no a ti. Creo que no queda otra opción que echarte de menos, o a lo mejor si, pero será tan imposible como aguantar mis ganas de besarte cada vez que sonríes. Si. Esa sonrisa que me produce escalofríos. Y aquí estoy, abrazada a mi almohada deseando que llegues tu a reemplazarla, pero no, o al menos, aún no. Con esto lo único que vengo a decir es que te quiero, y me da igual esperar el tiempo que haga falta. Me da igual. Pero algún día será la almohada la que se muera de envidia porque no le abrazaré a ella. Lo mejor de ese día ¿sabes que será? Que no me hará falta soñar.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)